{"id":5059,"date":"2020-12-22T19:42:05","date_gmt":"2020-12-23T00:42:05","guid":{"rendered":"https:\/\/medialab.unmsm.edu.pe\/chiqaqnews\/?p=5059"},"modified":"2020-12-22T19:42:07","modified_gmt":"2020-12-23T00:42:07","slug":"la-literatura-post-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medialab.unmsm.edu.pe\/chiqaqnews\/la-literatura-post-coronavirus\/","title":{"rendered":"La literatura post coronavirus"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En tiempos en los que nadie puede compartir siquiera un abrazo, \u00bfc\u00f3mo han cambiado las formas de compartir arte?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Son pocos los modos en que nuestro d\u00eda a d\u00eda no se ha visto alterado, sustituido, o desechado a causa de la pandemia de la COVID-19. Miles de negocios, quebrados alrededor del mundo por la imposibilidad de su atenci\u00f3n al p\u00fablico. Una crisis que no ha discriminado entre grandes consorcios como Starbucks o Nike (la primera ha cerrado 400 tiendas solo en Estados Unidos y Canad\u00e1, la segunda ha registrando p\u00e9rdidas de casi 800 millones de d\u00f3lares en todos los continentes del hemisferio norte), o peque\u00f1os restaurantes de barrio, emprendedores de la industria textil; incluso, empleados con trabajos formales ven en sus contratos disminuciones considerables de salario. No existe, por esto, rubro que haya salido libre de alguna deformaci\u00f3n forzada, m\u00ednima cuando menos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de las \u00e1reas afectadas se encuentra una que, incluso sin crisis pand\u00e9mica, ten\u00eda dentro de s\u00ed injerta una permanente escasez de flujo: el sector cultura. Especialmente en nuestro pa\u00eds, en el que, por ejemplo, el <a href=\"https:\/\/www.gob.pe\/cultura\/\" class=\"ek-link\">Ministerio de Cultura<\/a> fue uno de los \u00faltimos en manifestar alg\u00fan tipo de ayuda econ\u00f3mica a los miembros que tiene bajo su protecci\u00f3n, dejando pasar casi dos meses de iniciado el estado de emergencia y cuarentena antes de ofrecer soluci\u00f3n alguna. Escritores sin librer\u00edas donde vender sus libros, artistas pl\u00e1sticos sin galer\u00edas para exponer, directores y actores de teatro sin tablas, productoras de cine sin poder juntar su equipo para grabar, orquestas sin m\u00fasicos ni p\u00fablico. Todos estos representantes de las distintas manifestaciones art\u00edstico-culturales, sofocados ante la incertidumbre de cu\u00e1ndo podr\u00edan \u00ad(y podr\u00e1n, a la fecha) volver a trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero son estos mismos artistas quienes representan gran parte del sector creativo de la sociedad, por lo que una pandemia no pod\u00eda dejar que se queden con los brazos cruzados, los bolsillos vac\u00edos y sus est\u00f3magos hambrientos. El arte, como los tiempos, tiene intrincado en su naturaleza la facultad de cambio y adaptaci\u00f3n, y eso es lo que hicieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que no es una novedad, sino un medio alternativo de utilizar su profesi\u00f3n de forma rentable, muchos escritores abrieron talleres en los que ense\u00f1an a escribir a internautas que, con el gran tiempo libre que provoca el desempleo o la evasi\u00f3n del tr\u00e1fico, desean mejorar o aprender t\u00e9cnicas narrativas de primera mano. Autores como Alexis Iparraguirre, Javier Ar\u00e9valo, Miguel Idelfonso y Juan Manuel Robles comenzaron a impartir clases para escribir cuentos, poes\u00eda o cr\u00f3nicas period\u00edsticas. Este \u00faltimo, quien comenz\u00f3 con talleres desde hac\u00eda muchos a\u00f1os, indica sus razones principales para llevarlos a cabo constantemente: le gusta y es una manera l\u00edcita de obtener dinero. Simple. \u00bfLa virtualidad cambia en algo estos talleres? No mucho. F\u00edsico o virtual, el profesor siempre tiene que estar de pie, comenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Las presentaciones de libros, antes eventos tan ceremoniosos, con los autores sentados en una mesa junto a un par de comentaristas y el p\u00fablico lector acomodado en filas de sillas, dispuestas a lo largo y ancho de una librer\u00eda, biblioteca, auditorio, o centro cultural; tambi\u00e9n han cambiado. El distanciamiento social nos impide el tener a tantas personas en un lugar. Pero tambi\u00e9n procura cierto lado positivo, pues, siendo optimistas, no mucha gente iba a las presentaciones. En su nueva faceta, con el uso frecuente del Zoom, un autor puede estar conectado desde Espa\u00f1a y transmitir a todo el mundo, tal y como lo hizo el nobel <a href=\"http:\/\/www.mvargasllosa.com\/menubn.htm\" class=\"ek-link\">Mario Vargas Llosa <\/a>con su nuevo libro:&nbsp;<em>Medio siglo con Borges<\/em>, con el que reuni\u00f3 a miles de espectadores que jam\u00e1s habr\u00edan cabido ni en la m\u00e1s gran e infinita biblioteca que el argentino hubiese imaginado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cuestiones literarias son negociables. Un libro se puede vender desde un estante como por internet. En papel como en p\u00edxeles. Pero hay otras formas art\u00edsticas que no pueden ser reemplazadas o digitalizadas. Al menos esto se cre\u00eda. Una de estas formas es el teatro: entrar a una sala inmensa con butacas ordenadas una sobre otra, un altillo al frente y tablas de madera que, cuando sobre ella no se personificaban mitos griegos bajo un reflector, permanec\u00edan ocultas tras inmensas cortinas rojas. El teatro como experiencia de abstracci\u00f3n ante la representaci\u00f3n de un drama, de una peque\u00f1a vida ficticia con actores que son y no son (al estilo del gato de Schr\u00f6dinger) ellos mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para remediar esto, el teatro debe reinventarse. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mariana_de_Althaus\" class=\"ek-link\">Mariana de Althaus<\/a>, una de nuestras grandes dramaturgas y directora de teatro, se plante\u00f3 una tarea dif\u00edcil: llevar el teatro a cada hogar. O al menos una parte de este: \u201cLo que he hecho, para no sufrir tanto en esta experiencia, es no pretender hacer teatro. Es otra cosa. No pretendo llegar al nivel de profundidad al que aspiro en mi trabajo teatral presencial. Estoy tratando de usar los pocos recursos que tengo al m\u00e1ximo, y ver hasta d\u00f3nde llega su capacidad expresiva, con menos expectativas\u201d, manifiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la cuarentena, present\u00f3 al p\u00fablico una obra de teatro&nbsp;<em>online<\/em>. Un trabajo de ficci\u00f3n que vio la luz por primera vez a trav\u00e9s de una videollamada y que \u00fanicamente podr\u00eda hacerlo por ese medio, al ser un relato de pandemia meta-art\u00edstico: un ensayo para una obra de teatro virtual que deja salir a la luz los fantasmas que, tanto directora, actriz, y p\u00fablico, llevan dentro. De Althaus considera que existe algo fantasmal en hablarle a una persona que no est\u00e1 contigo f\u00edsicamente, sino en una computadora. Adem\u00e1s de hacer la comparaci\u00f3n del nombre de su obra&nbsp;<em>Fantasma<\/em>, con los fantasmas con los que lidiamos: \u201cEl fantasma de la muerte, del futuro brumoso y angustiante. La enfermedad es tambi\u00e9n un fantasma que nos ronda d\u00eda y noche, amenazante. En estos momentos vivimos en un mundo poblado de fantasmas de los que no hemos podido despedirnos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son pocos los modos en que nuestro d\u00eda a d\u00eda no se ha visto alterado, sustituido, o desechado a causa de la pandemia de la COVID-19. Miles de negocios, quebrados alrededor del mundo por la imposibilidad de su atenci\u00f3n al p\u00fablico. 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