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[CLUB DE JÓVENES CRÍTICOS] El Ballet Folclórico Nacional traspasa fronteras.

El Ballet Folclórico Nacional

El Elenco Nacional del Folclore, hoy llamado Ballet Folclórico Nacional del Perú se siente preparado para dar a conocer al mundo la diversidad peruana en folclore, talento y tradición. En esta ocasión, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil Bicentenario, reúne a más de cien músicos y bailarines en escena para presentarnos “Retablo Sinfónico”.

Antes de iniciar una de las presentaciones, Fabricio Varela Travesi, director del Ballet Folclórico Nacional, comenta con el Club de Jóvenes Críticos acerca del cambio de nombre del elenco y la evolución que experimenta tras diez años de una trayectoria que los han llevado a fijar un siguiente paso: la internacionalización. 

Hemos visto que ya no se usa el término Elenco Nacional del Folclore, sino Ballet Folclórico Nacional. ¿Por qué el cambio de nombre?

En sí en el 2008 se crea el Elenco Nacional del Folclore (ENF) con esta denominación, pero cuando me convocan para crearlo la propuesta que tuve era una acerca de cómo se manejan los ballets folclóricos en el mundo, una propuesta más contemporánea, una propuesta más de puestas en escena, más teatral y audiovisual.

Entonces el elenco siempre se ha comportado como un ballet folclórico, con esa visión, solo que por un tema que se creó así, por un tema de términos se mantuvo por mucho tiempo. Estuvo siempre el tema de hablar y decíamos: “tenemos que cambiar el nombre”, pero en el Estado las cosas demoran un poquito -y nos demoró diez años-. Entonces siempre estuvo esa propuesta y se logró hacer y justo ha coincido con que cumplimos diez años y ya somos Ballet Folclórico Nacional. A la larga el espíritu de la compañía siempre ha sido ese. 

Todo cambia

Y justamente en el marco de los diez años, ¿cómo ha sido la evolución del Ballet Folclórico Nacional?

Creo que la evolución y todo ha conjugado para que se dé la manera en que estamos ahora, porque desde que empezamos ha habido un cambio sumamente notorio, sobre todo en el desarrollo de los bailarines porque empezamos con una compañía de bailarines netamente de folclore. Entonces todos los que fueron escogidos y todos los que ingresaron en ese momento eran netamente bailarines de folclore, lo que nosotros les dimos acá fue lo que justamente no tenían y requerían, que era técnica, que en folclore nunca se tuvo.

Todo el principio del trabajo fue clases de ballet clásico, clases de técnica, de danza, que conocieran en sí el lenguaje de la danza. Bajo mi experiencia como bailarín que he viajado mucho en el mundo bailando con diferentes grupos; si bien es cierto éramos muy coloridos, muy diversos, muy apasionados por lo que hacíamos, pero carecíamos mucho de técnica a comparación de los grupos de otros países, quienes primero se formaban en técnica y después se orientaban a la rama de folclore, pero manejaban un lenguaje, nosotros no manejábamos un lenguaje. Lo que yo quería crear era primero bailarines antes de bailarines de folclore. En eso hemos evolucionado con esta nueva generación de bailarines. Creo que ahora en el ambiente de la danza folclórica hay un antes y un después del Elenco Nacional. 

Dos grandes se unen

¿Cómo surge la idea de unir el Ballet Folclórico Nacional y la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil?

Bueno esa es una locura se hizo en el 2016, que fue la primera vez que se propuso para hacerlo con Pablo Sabat. Al principio él fue muy reacio porque, si bien es cierto es música, pero son dos cosas totalmente diferentes. La música académica es exacta, mucho más rigurosa, casi inquebrantable; en cambio la música tradicional, o llamémosla folclórica, tiene mucho más matices que de repente en una partitura no puedes ponerlos; pero igual desde el inicio trabajamos con partituras ya que fue uno de los requisitos que quise que mis músicos tengan: leer música, porque lo empírico tiene que ir acompañado con la parte académica.

El saber leer música, el poder llegar a cualquier parte del mundo y poder leer una partitura o que una partitura de alguna danza tuya tradicional puedas ponerla a cualquier músico del mundo y este la toque. Entonces, eso es lo lindo de todo esto. Dijimos: “¿qué potente podría ser un espectáculo así?”. Música ya llevada a una orquesta, eso no hay mucho en el Perú y colocamos al maestro César Vega para que haga los arreglos musicales para el espectáculo y esto es lo que resultó: tenemos casi setenta y cinco músicos en escena y casi cincuenta bailarines.

Fue un proyecto ambicioso que ya quedó y esta es la tercera temporada con el Retablo Sinfónico. Aparte de eso, lo lindo ha sido también que los chicos de la Sinfónica después de haberlo hecho todos los años, cada vez que se encontraban conmigo me decían: “maestro, tenemos que hacer el Sinfónico”, algo que ellos normalmente no decían. Les encantó y les encanta el proyecto y ha sido muy lindo porque es algo tuyo, pero a la vez también es algo universal.

El espectáculo

¿Cuál fue el criterio de selección de las piezas que se van a presentar como danzas representativas del Perú?  

Este espectáculo es basado en cuadros, son ocho o nueve cuadros. Tenemos el cuadro limeño que tiene Vals, One-step, una Polca y termina con una Negrería de Yauyos. Entonces siempre que entra la Negrería de Yauyos toda la gente dice: “¿qué tiene que ver? Eso es de la Sierra”, pero en Lima también tenemos Sierra, hay una Sierra en Lima, que es Yauyos. Entonces está dentro del cuadro limeño. Además, eso nos permite abrir el panorama de la gente y que cuando venga al teatro pueda aprender un poquito más de que, si bien es cierto estamos en Lima, pero a veces no conocemos un poquito más allá del departamento.

Hemos tratado de tener un poquito de todo: del Centro, del Norte, del Sur, del Cusco, la Amazonía. Gracias a Dios vivimos en un país que tiene tanto que podríamos hacer treinta mil Retablos y cambiar todo el tiempo. El proyecto es ambicioso y nosotros seguimos, ahorita como Ballet Folclórico Nacional ya tenemos alrededor de ochenta cuadros montados. Entonces, tener un repertorio así para nosotros es súper importante, que de hecho va ir creciendo porque el país nos lo permite, nuestra cultura nos lo permite y también la compañía que tenemos de músicos y de danza nos lo permiten, porque eso es lo rico: tener un grupo preparado y homogéneo que pueda hacer también una danza afroperuana, como que te pueda dar una danza de Cusco o una de la Amazonía o como que te puede bailar una marinera norteña bien o que te pueda tocar un cajón o que te pueda zapatear. Entonces, ese es el espíritu de un ballet folclórico. 

Un trabajo de equipo asegura el éxito

¿Cómo ha sido la preparación del Ballet Folclórico y la Orquesta Sinfónica?

Ambos grupos hemos puesto un poquito de nuestra parte y la música académica ha dejado de ser tan rigurosa en algunos momentos y la nuestra se ha puesto un poquito más rigurosa. Eso es lo que hace lindo el espectáculo. 

¿Qué es lo mejor que se lleva de este espectáculo?

Para mí, no solo de este, sino lo mejor de todos los Retablos es la alegría de la gente, lo que podamos causar en el espectador, el inyectarles un poquito de lo que sentimos cuando ponemos en escena nuestras danzas, nuestras tradiciones, nuestros colores, nuestros aromas. Lo mejor que me llevo es que el público pueda sentir toda esa diversidad que tenemos y que ponemos en el escenario y te lo puedan expresar al salir por esa puerta, que digan: “¡Qué orgulloso me siento de ser peruano, esta es la mejor patria del mundo!”. Con eso, para nosotros, hemos cumplido y es parte de nuestra misión.

¿Una meta personal?

Con toda esta trayectoria, para usted, ¿qué significa Retablo?

Es irónico, porque tiene una parte buena y una parte mala. Lo bueno es que ha sido nuestro espectáculo insignia con el que hemos revolucionado muchas cosas y lo malo es que nadie conoce al Ballet Folclórico Nacional, sino conocen a “los que hacen Retablo”. Entonces, la palabra Retablo ha sobrepasado el tema recordatorio de quién lo hace, sino es más lo que significa el espectáculo, pero eso ya es cuestión de comenzar a trabajar más en posicionar más el nombre del Ballet Folclórico y que a la vez lo relacionen. Pero en general esta ha sido una gran satisfacción, estamos felices porque hemos traspasado fronteras y esperemos que sea el momento que este cambio también nos permita la internacionalización, nos sentimos súper preparados para hacerla y creo que podemos presentarnos en cualquier teatro del mundo. 

En diez años más, ¿cómo se proyecta con el Ballet Folclórico Nacional?, ¿cuál es su sueño?

Me proyecto a conseguir lo que dije en el primer día a los bailarines: “Mi meta es hacer el mejor ballet folclórico del mundo”. En diez espero haberlo logrado y espero que los peruanos se sientan orgullosos no solo de su comida, sino también de su folclore. Sentirnos orgullosos porque somos uno de los países con más variedad de folclore y que donde hablen del Perú digan: “Su comida y su folclore”.   

Edición: 

Diana Ortiz Chuquin: diana.ortiz@unmsm.edu.pe

Fotografía:

Valeria Mantilla Carranza : valeria.mantilla@unmsm.edu.pe

@MediaLabUNMSM

Lima, 21 de julio de 2019

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Galería fotográfica 1

Galería fotográfica 2:

El Club de Jóvenes Críticos es un programa que trabaja en conjunto el enfoque de Educación del Área de Públicos y @MediaLabUNMSM. Estudiantes de Comunicación Social se entrenan en la crítica de artes escénicas a partir de la investigación, observación de procesos creativos y entrevistas con artistas y elencos que se presentan en el @Gran Teatro Nacional.

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