La Tumba de las Luciérnagas-Studio Ghibli
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«La tumba de las luciérnagas» y la niñez entre guerras

Estrenada en 1988 por el Studio Ghibli y dirigida por Isao Takhata, La Tumba de las Luciérnagas, pese al paso del tiempo, se perpetúa como una de las películas animadas más tristes y devastadoras por la narrativa cruda en el que se enmarca, las guerras y el asesinato de infantiles inocencias. Basada en la historia corta semiautobiográfica de Ayuki Nosaka, quien intentó hacer con la misma una disculpa para su hermana retratando su experiencia vivida durante el bombardeo de Kobe, ciudad de Japón, en la Segunda Guerra mundial.

Bombardeo sobre Kobe, Japón – USAAF Photographer

Los bombardeos de la ciudad Kobe ocurridos el 4 de febrero, 16 y 17 de marzo, y 5 de junio de 1945, fueron parte de la campaña de bombardeos estratégicos emprendida por los Estados Unidos. La violencia que se desató no afectó sólo militares sino civiles, muchos de ellos fallecieron. En cuanto a esta estrategia, el bombardeo masivo de la población civil se consideraba una importante arma psicológica para romper la voluntad del enemigo a combatir.

Kobe era la sexta ciudad más grande de Japón por esos tiempos ya que tenía una población de aproximadamente un millón de personas. La mayoría de casas estaban construidas de madera principalmente con madera sumado a el bajo suministro de agua de Kobe, que consta de solo tres embalses, y su pobre equipo de extinción de incendios crearon un entorno muy propenso a los incendios, por lo que, favorecían la posibilidad de un incendio. Además, era el puerto más grande de Japón, en donde se concentraba la producción de artefactos navales y marinos. Asimismo, era una ciudad importante para el transporte y el comercio.

Como reconoció el autor del libro en entrevistas, base de la animación del Studio Ghibli, este está escrito como una disculpa a su hermana Keiko, quien murió durante la guerra, al sentir culpa por no haber logrado hacer que sobreviviera. La diferencia entre la realidad y la ficción se encuentra en que el escritor no murió en la guerra, mientras Seita, personaje que representa a Ayuki Nosaka, muere. Fue su hermana menor quien murió de desnutrición poco después, lo cual fue igual tanto en la vida real como en el libro y luego, en la película. Es así que, La tumba de las luciérnagas, nos narra desde eventos reales, la niñez quebrada, la violación de la inocencia, la crueldad humana, el desinterés y el egoísmo en tiempos de conflictos armados.

En medio del caos que implica un conflicto armado, sin duda, son los niños los más perjudicados. las constantes necesarias para el desarrollo de los niños son seriamente coartadas y los daños psicológicos de los conflictos armados son incalculables. Los niños son muy prematuros como para comprender lo que está ocurriendo e, incluso, no tienen ninguna forma de defenderse contra el peligro. En muchos de los casos, las guerras rompen familias, separando a los niños de sus progenitores. Posteriormente a estos conflictos, abandonados a su suerte, se encuentran solos, asustados, perdidos y necesitados, ya que son incapaces de cuidar de sí mismos. Para sobrevivir, a menudo se ven forzados a huir de su país.

La niñez sufre el acoso de penurias que no le corresponden sufrir. Miles de niños han muerto en conflictos bélicos como resultado de guerras comenzadas por adultos, por ser objetivos civiles o muertos en combate como niños soldados. El número de niños heridos o discapacitados es tres veces mayor, estos incluso, sufren enfermedades, malnutrición o violencia sexual. Un incontable número niños ha sido enfrentado a la angustia de la pérdida de sus hogares, sus pertenencias y personas cercanas. También se suma a estas consecuencias las heridas emocionales que tienen serias repercusiones en su vida futura.

Ante ello, una salida a este problema latente es la prevención de conflictos armados. Mediante la articulación y colaboración de los gobiernos del mundo sumados a otras organizaciones internacionales, pueden contribuir a la implementación de la acción preventiva.