Foto: Marlon Puga
Salud

La vacuna finalmente llegó

Ahora ella es parte de las personas vacunadas en el país más golpeado por el coronavirus.

Cuando Raquel Cortéz despertó aquel mes de junio, en el 2021, 5 millones de dosis contra el coronavirus se habían aplicado en el Perú. Era sábado y ella, por fin, recibiría la primera dosis de la vacuna. No recuerda con qué pie despertó, pero recuerda el café que preparó rápidamente y el pan con jamonada que disfrutó con parsimonia.

Hizo su día con normalidad, aunque no podía contener los nervios, o la emoción. Luego del desayuno, barrió su pequeña sala y observó la vieja mesa que se ubicaba en el centro, la había comprado con su mamá y nunca pensó en cambiarla, a pesar de que resulta necesaria. Desde que su mamá murió, hace 15 años, Raquel vive sola.

Fuente: Adrian Puga

Llega el mediodía y sabe que es hora de llamar a Eroldo, su sobrino, para que la acompañe al Estadio Municipal de Santa Anita. Lo llama con cierto temor, siente que debe ir sola, que no debe molestarlo. Llama. Está lista. Espera. Eroldo llega. Parten. Ambos, antes de su llegada, resoplan. Las mascarillas, prenda diaria, vibraban junto a sus poseedores.

Eroldo estaciona el carro, un Toyota Corolla del 2002, en el aparcamiento junto al estadio. Hablan de hechos cotidianos mientras esperan. ¿Que Alex fue a visitarte?¿ Cómo está Richard?¿Jhon ya empezó a trabajar?.  

Momentos después. la enfermera se acercó al vehículo y les explicó el procedimiento a seguir, e inmediatamente introdujo la jeringa en el pequeño frasco de cristal, limpia el brazo y sin mayores aspavientos introduce la jeringa. A Raquel le cambia la cara, de una actitud incrédula empieza a sonreír. Siente que puede respirar, que la muerte no está tan cerca.

“En ese momento sentí alivio, sentía que por fin podría estar un poco más tranquila, con menos miedo” dice La raquelucha, como la llaman sus familiares más cercanos. Ahora ella es parte de las personas vacunadas en el país más golpeado por el coronavirus.